Descripción
“La unción y el uso espiritual del shofar en la congregación”
“En el lugar donde escuchen el sonido del shofar, vengan y reúnanse allí con nosotros; nuestro Dios peleará por nosotros.” Nehemías 4:20
¿Qué es el shofar?
Para responder a esta pregunta debemos ir a la palabra fiel, eterna y verdadera de Dios… la Biblia, donde, a través de sus relatos e historias podremos conocer los momentos y las razones del porqué se utilizaba.
Como lo describe la palabra de Dios, el shofar es un instrumento físico, material, pero… con un profundo y determinado sentido profético y espiritual. Se le menciona en más de setenta versículos de la Biblia, donde podemos ver que su presencia y uso datan desde el libro de Éxodo, mencionando a través de su palabra y del tiempo, en muchos de los libros de la Palabra de Dios, llegando incluso hasta el mismísimo libro del Apocalipsis, revelándose así la actual vigencia e importancia de su uso en estos últimos tiempos, días peligrosos que, como cuerpo de Cristo día tras día nos toca enfrentar. Entonces, se hace imperioso y muy necesario conocer bíblicamente la historia e importancia de su uso en medio de su pueblo redimido y escogido… en medio de la congregación.
Origen e Historia Bíblica del uso espiritual del shofar.
El sonido de la salvación.
En Génesis 22:2 Dios le dice a Abraham:
“Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a la tierra de Moriáh, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.”
En Israel, el pueblo judío conoce el monte Moriáh como monte del Templo. Además, la Biblia se refiere a esta región como Sión o monte de Sión, que se refiere al monte del Templo en Jerusalén, que es prácticamente sinónimo de la antigua Jerusalén, aquí es donde David construyó su altar y más tarde Salomón construyó el Templo. Este lugar se convierte en el hogar del monte del Templo y es en esta misma área y
región donde se sacrifica al Señor Jesús, pero fuera de los muros del Templo de la ciudad. Es en este mismo lugar, el monte Moriáh (monte Sión), el lugar donde Dios le ordenó a Abraham venir desde tan lejos para entregar a su amado único hijo. Ahora, justo cuando Abraham estaba a punto de terminar de obedecer la orden del Señor de sacrificar a Isaac, Dios lo detuvo y le proporcionó un carnero como sacrificio sustitutivo. El monte Moriáh fue el lugar donde Abraham caminó con y por fé. Aquí podemos ver los acontecimientos ocurridos en el monte Moriáh, como un presagio profético de lo que Dios haría por nosotros para que no pereceremos. Dios Padre, tomaría a su único Hijo, el Hijo a quien ama, entregándolo para ser sacrificado para que por el Señor Jesucristo fuésemos rescatados y pasaremos de muerte a vida.
El shofar es un recordatorio del sacrificio de Isaac por parte de Abraham y la provisión por parte de Dios de un carnero, dado a nosotros (pero con la preciosa sangre de Cristo, un cordero sin mancha ni defecto. 1 Pedro 1:19) como sustituto.
Así es, nuestro Dios y Padre cumplió su promesa al entregar a su único Hijo para ser sacrificado por todos y cada uno de nosotros y así poder anular todo decreto, expiar todo pecado, culpa y condena que nos era adversa. Colosenses 2:4
Escrito está:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Juan 3:16
Cada vez que hagamos sonar ese cuerno, ese shofar esa bocina, estaremos recordando en nuestras vidas el gran amor de Dios hacia nosotros, al haber dado cumplimiento al pacto y a la promesa, habiendo ofrecido a su único Hijo. Asimismo estaremos recordando el magnánimo sacrificio del Señor Jesucristo al haberse entregado a sí mismo por cada uno de nosotros, como lo declara
Filipenses 2:6-11.
“El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”
Como podemos ver, los sonidos del shofar están destinados a despertar y abrir el corazón del ser humano para venir y atender el directo llamado de Cristo Jesús para arrepentirnos y recibir, por gracia, el inmerecido regalo de la salvación.
El shofar, cuerno de aquel carnero en la zarza dado por Dios, es el sonido de la redención que nos recuerda el Pacto de Sustitución descrito en el libro de Génesis.
El Señor Jesucristo es ese último cordero que fue sacrificado en lugar de Isaac.
El Señor Jesús es el Sacrificio de Sustitución.
El sonido del shofar es el sonido de Yeshúa, la Salvación que solo de Él proviene y que le recuerda a todo el mundo espiritual su magnánimo sacrificio y entrega por cada uno de nosotros, su triunfo en la cruz (consumado es), y su resurrección, habiendo vencido a la muerte y alcanzado la victoria sobre Satanás y todo su reino de maldad, junto a todas sus huestes y principados, a los cuales expuso y avergonzó públicamente.
“Jesús es el sumo sacerdote que tanto necesitábamos: Santo, Inocente, sin mancha, apartado del pecado, y exaltado por encima de los cielos. No es como los otros sumos sacerdotes, que diariamente tenían que ofrecer sacrificios, primero por sus propios pecados y luego por los del pueblo.
Porque esto lo hizo una vez y para siempre, ofreciéndose a sí mismo.” Hebreos 7:27-28
* Al son del shofar, proclamamos abiertamente la aceptación de Jehová, Dios Padre y del Señor Jesucristo, como Dios, Rey y Señor sobre todos los asuntos del hombre
y del universo entero, declarando e invocando así su presencia en el mundo, su intervención divina y soberanía sobre todas las cosas, dándole además a conocer a su creación y a su pueblo, temor de Dios.
* Los sones del shofar son una directa advertencia para toda la humanidad de rendir nuestra voluntad a la suya, como está escrito en Ezequiel 33:4:
“Cualquiera que oyere el sonido de la trompeta, y no se apercibiere, y viniendo la espada lo hiriere, su sangre será sobre su cabeza.”
* Otro hecho importante mencionado en la palabra de Dios, fué la entrega de los mandamientos del Señor a Moisés en el Monte Sinaí, que fue acompañada por el sonido de un shofar celestial:
“Todo el monte Sinaí humeaba porque Jehová había descendido sobre él en fuego; y el humo subía como de un horno, y todo el monte se estremecía en extremo. El sonido de la bocina (el shofar) iba aumentando en extremo, y Moisés hablaba, y Jehová le respondía con voz de trueno.” Éxodo 19:18-19
Josué 6:2-5 nos declara que, por directa orden de Dios, los sacerdotes debían hacer sonar los shofares y todo el pueblo gritar a voz en guerra. Como está escrito:
“Mas Jehová dijo a Josué: Mira, yo he entregado en tu mano a Jericó y a su rey, con sus varones de guerra. Rodearéis, pues, la ciudad todos los hombres de guerra, yendo alrededor de la ciudad una vez; y esto haréis durante seis días. Y siete sacerdotes llevarán siete bocinas de cuernos de carnero delante del arca; y al séptimo día daréis siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes tocarán las bocinas. Y cuando tocaren prolongadamente el shofar de Jubileo, así que oyereis la voz del shofar, todo el pueblo gritará a gran voz, y el muro de la ciudad caerá debajo de sí; entonces el pueblo subirá cada uno en derecho hacia adelante”.
He aquí donde todo comienza a tener sentido, leamos, Apocalipsis 5:6 dice:
“Entonces vi en medio de los cuatro seres vivientes, del trono y los ancianos, a un Cordero que estaba de pie, inmolado (sacrificado). Tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra“.
Revelador es ver en estos dos versículos, manifestada una vez más desde el antiguo testamento la presencia del Señor Jesucristo en el Espíritu, acompañando a Josué y todo su pueblo, incluso mucho antes, desde el primer día de la creación del ser humano sobre la tierra.
(Jesús les dijo: «En verdad les digo, que antes que Abraham naciera, Yo soy». Juan 8:58 )
Así entonces, por orden de Dios de hacer sonar los shofares, para que por la directa acción del Espíritu Santo de Dios, fuesen derribados los muros de Jericó, como así lo indica la palabra de Dios en Josué 6:20:
“Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomó”.
* Al sonido del shofar, Gedeón y sus 300 valientes derrotaron a los madianitas.
“Yo tocaré la trompeta (dice Gedeón), y todos los que estén conmigo; y vosotros también tocaréis entonces las trompetas alrededor de todo el campamento, y diréis: ¡Por Jehová…!!!” Jueces 7:18
“Y los trescientos tocaban los shofares, cada uno con su compañero en todo el campamento. Y el ejército enemigo huyó…” Jueces 7:20
Este capítulo nos relata que los trescientos guerreros solo hicieron sonar sus trompetas y el enemigo fue trastornado y confundido por Dios, hiriéndose y matándose entre ellos. Aquí vemos reflejada, una vez más, la directa acción del Espíritu Santo de Jehová sobre los enemigos del pueblo, revelándose cómo Dios acompaña, auxilia y apoya a su pueblo en cada momento de aflicción.
Al sonar del shofar, nuestros enemigos espirituales (porque no tenemos lucha contra carne ni sangre) son confundidos, siendo sus sonidos la voz y presencia de Dios y del Señor Jesucristo a través de su Santo Espíritu que viene a nuestro auxilio para socorrernos… a obrar a nuestro favor, derribando toda fortaleza que se nos oponga en nuestro caminar hacia esa tierra prometida a nosotros por el Señor Jesús, la nueva Jerusalem.
Otro ejemplo de su uso es que cada vez que se ungía y anunciaba a un rey de Israel, se hacía tocar el shofar como motivo de celebración y fiesta.
Recordemos este pasaje bíblico en 1 Samuel 16:13
“Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David…”
Entonces, al igual que en los días de antaños, declaremos al son del shofar al Señor Jesús como Dios, Rey y Señor no solo de Israel, sino de toda la creación. Declarando además, a través de sus sonidos, su pronta e inminente segunda venida. De hecho, cuando el Rey venga, su palabra dice:
“Porque el Señor Jesucristo mismo, con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.” 1 Tesalonisenses 4:16
Entonces, a la luz de la palabra, se nos revela que el shofar…
* Es un instrumento bíblico y profético.
* Es la trompeta de Dios… Es el sonido de la voz de Jehová… Dios Padre hablándonos y manifestándose en medio de nosotros, llamándonos a venir a su presencia al sonar de la bocina. Éxodo 19:13
* Como hemos podido ver en estos relatos bíblicos, al uso del shofar por fe, se derribaron las murallas, y no solo las murallas y fortalezas físicas, sino, en primer lugar, las espirituales, revelándose así esta verdadera arma de guerra espiritual, de liberación, de auxilio, de súplica y socorro, de defensa y de contención, de ataque y de contraataque, y de destrucción de toda forma y clase de acciones y ataques del maligno y de sus huestes de maldad en contra del pueblo de Dios.
Actualmente el uso del shofar está dedicado, haciéndolo sonar, cada vez que se va a dar lectura de la palabra de Dios y también en las siete fiestas solemnes del pueblo de Israel. (Levítico 23:2), siendo estas:
1. La fiesta de la Pascua.
(Para recordar y nunca olvidar cuando el Señor sacó a su pueblo de esclavitud y de servidumbre desde Egipto)(La libertad y salvación que hemos alcanzado en Cristo Jesús)
2. La fiesta de los panes sin levadura.
(Que nos recuerda la separación completa de todas las cosas leudadas, pecaminosas, llamándonos a alimentarnos de Cristo Jesús, que es el pan de vida del creyente).
3. La fiesta de las Primicias.
(Ceremonia que consiste en presentar al Dios de Israel lo primero, lo mejor, lo escogido. No solo es una forma de agradecer por las bendiciones recibidas, sino que representa también el pago del tributo correspondiente al dueño de la tierra. (Levítico 25:23).
4. La fiesta de Pentecostés.
(Fiesta que recuerda el día en que Moisés subió al monte Sinaí y recibió las tablas de la ley y enseñó al pueblo de Israel lo que Dios quería de ellos) Recordar que cuando se celebraba esta fiesta en Jerusalén, fué cuando descendió el Espíritu Santo para quedarse a habitar en nosotros, cumpliéndose así la promesa del Señor Jesucristo cuando dijo:
“Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”. (Juan 14:26) (Juan 16:7-11)
5. La fiesta de las trompetas.
Se celebra para recordar dos hechos importantes, uno histórico y otro profético. El inicio y el fin de todas las cosas.En primer lugar, lo histórico, recordar la creación del mundo y el inicio de las cosas, es un tiempo para reconocer la soberanía y potestad de Dios sobre toda la creación. En segundo lugar, lo profético, para recordar al son de sus sonidos y toques que viene el día grande de Jehová, día de juicio. (Joel 2:1) (Sofonías 1:14-16)
6.- La fiesta del Perdón y Expiación.
(Día de llamado al pueblo al arrepentimiento. Día de oración, día de ayuno. Día de recogimiento espiritual. Día de búsqueda del perdón divino de Dios, confesando todo pecado, delito, falta o transgresión, comprometiéndose a apartarse completamente de ese pecado para así hallar misericordia. (Proverbios 28:13)
7.- La fiesta de los Tabernáculos. Levítico 23:43 dice:
“Para que sus generaciones sepan que yo hice habitar en tabernáculos a los israelitas cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo soy el Señor su Dios”. En otras palabras, busca recordar a las generaciones futuras que Dios es el Redentor de su pueblo, quien los liberó de la esclavitud en Egipto, los sustentó en tabernáculos en el desierto proveyendo para todas sus necesidades y es su Dios, quien mora en medio de su pueblo (Números 2:2, 17).
* En cada una de estas siete fiestas, se da inicio y término a ellas con los sones y sonidos del shofar. En ellos se hace un llamado general a todo el pueblo, a acercarse, para buscar el rostro del Señor, honrando y agradeciendo por la magnificencia de su amor y las misericordias para con su pueblo.
* El sonido del shofar nos estimula a recordar la pronta e inminente segunda venida del Señor Jesucristo y nuestro encuentro y eterna reunión con él, como lo describe claramente el libro de Mateo 24:31, también 1 Corintios 15:52 y 1 Tesalonicenses 4:16-17.
* También, al escuchar sus sonidos, en estos últimos días que vivimos antes de su regreso, nos estimula a desear buscar y vivir en santidad, como nos exhorta 2 Pedro 3:10-11:
“Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con gran estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir!”
* Los sonidos del shofar llevan en sí lenguaje y presencia espiritual.
Entonces, al hacerse presente la presencia del Espíritu Santo de Dios, se logra un mejor entendimiento de la palabra de Dios, revelándonos cada uno de los misterios y profecías que hay en ella, logrando así una mejor comprensión del plan de salvación a través del Señor Jesucristo como el único y verdadero Mesías. (Juan 16:13)
* Al sonido del shofar se ha hecho y se sigue haciendo manifiesta, a vista de todos, la fuerza y los poderes del Reino de Dios en los cielos y aquí también en la tierra.
* Como hemos podido ver hasta el momento, el shofar es un arma de guerra espiritual.
“No lo olvide, mi hermano; no lo deje de recordar, mi hermana… Al ser hechos hijos del Dios Altísimo y Todopoderoso a través del Señor Jesucristo, el enemigo de nuestras almas junto a sus huestes de maldad tratarán de apartarnos de todas las bendiciones que Dios Padre en Cristo Jesús tiene para nosotros; en pocas palabras, y como usted ya sabe, nos quieren robar, matar y destruir. Por ende, en esta guerra espiritual en la cual nos encontramos inmersos, debemos presentarnos viviendo en obediencia a la palabra de Dios y estando firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia… calzados vuestros pies con el apresto del evangelio de la paz…”
Sobre todo, tomando el escudo de la fe, con el que podamos apagar todos los dardos de fuego del maligno; tomando el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios… Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos. Como está claramente descrito y escrito en la carta a los Efesios 6:10-17.
En este mundo, en esta vida, este caminar en Cristo Jesús, se enfrenta con el conocimiento y la sabiduría que nos da su palabra, con siempre recurrentes oraciones y constantes ayunos, esforzándonos día tras día por ser mejores hijos y ser hallados irreprensibles ante Dios. Con el valor que nos da el derecho de ser hechos hijos de Dios, nos dará perpetua victoria a través de su nombre… el nombre de su hijo Jesucristo, nuestro Salvador, Redentor, Dios, Rey y Señor.
“A defenderse, pueblo escogido… real sacerdocio de Dios… a tomar las armas de nuestra milicia, como está escrito en la segunda carta a los Corintios 10:4-6.
“Las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios”.
Nunca lo olvide, mi hermano…
Siempre recuérdelo mi hermana…
“La victoria es segura en Cristo Jesús”.
“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”. Romanos 8:37
Ahora bien, ¿qué sucede cuando hacemos sonar el shofar?
1. Al son del shofar se declara en nuestra casa espiritual al Señor Jesucristo como Hijo del Dios Altísimo, Rey de reyes y Señor de señores… Príncipe de Paz… Emanuel, Dios con nosotros, invitándole a ser la vid y roca eterna en nuestras vidas y en nuestra congregación.
2. Al sonido del shofar se invita a Dios Padre, al Señor Jesucristo y a su Santo Espíritu a ser glorificados, invocando su santo nombre e invitándolos en un llamado directo a que su presencia se manifieste en medio de su pueblo.
3. Al son del shofar, honramos al único y verdadero Dios, Rey de Israel y de toda la creación, recordando el magnánimo sacrificio de nuestro Señor Jesucristo por cada uno de nosotros.
4. Al son del shofar, se activa la presencia y unción del Espíritu Santo de Dios, preparando los corazones a recibir el llamado del Señor para venir a arrepentimiento y salvación, bautismo y llenura del Espíritu Santo de Dios, y también para recibir liberación, sanidad espiritual y sanidad física.
5. Todo el reino espiritual reconoce el sonido del shofar, ya que este convoca y activa la presencia del Señor y de su Santo Espíritu, donde además los ángeles de Dios toman posesión del lugar, ya que se activa el reino de los cielos en la tierra.
6.- Al son del Shofar, el Espíritu Santo de Dios nos llama y anima a nosotros, sus hijos, a acercarnos a Dios Padre a través de nuestro Señor Jesucristo, a limpiar nuestras vestiduras y purificar nuestro aceite, apartándonos del pecado, recibiendo el llamado para dejar…
Roma y venir a Jerusalén, es decir, el llamado para salir del pecado y venir a santidad. Salir de la muerte y venir a vida y salvación en Cristo Jesús.
7.- Al sonar del shofar, materializamos y traemos la unción de lo invisible a lo visible.
8.- Al son del shofar, Dios viene al rescate del que lo invoca, fortaleciéndonos y dándonos el carácter espiritual de Cristo, despertándonos espiritualmente y poniéndonos en alerta para la batalla.
9.- Al son del shofar se llama al pueblo de Dios y a su creación a arrepentirse de todas y cada una de sus faltas, delitos, transgresiones y pecados.
10. Al son del shofar también se convoca al pueblo a venir a alabar, adorar, bendecir y glorificar su santo nombre, para pelear la buena batalla a través de la adoración y la alabanza, y también en oración y ayuno congregacional.
11.- A través de la directa ministración de la palabra de Dios en la congregación, cada uno de los derechos, mentiras y engaños que el maligno hubiese sembrado en el corazón, en la mente y en las vidas de las personas, todas y cada una de ellas serán traídas a la luz de Cristo Jesús. Además, donde toda forma, clase y tipo de influencias espirituales malignas y de espíritus inmundos, que provocaban enfermedades físicas y espirituales en las personas, son abiertamente expuestas, dándonos a nosotros sus hijos, la oportunidad de ministrar liberación, sanación espiritual y física, por la directa acción del Espíritu Santo de Dios a través de la oración intercesora en ellos. Echando fuera en el nombre de Jesucristo a toda clase de espíritus de inmundicia y de pecado que estaban llevando a destrucción y muerte a las personas. Siendo estos:
Espíritus de inmundicia que a través de mentiras y engaños provocan e inducen deseos en la persona de tener relaciones intimas entre personas del mismo sexo y estas, después de consumarse, se enfrentarán las graves consecuencias espirituales por ese acto inmoral, que es contrario a la naturaleza del uso natural y predeterminado del cuerpo establecido por el Señor.
Espíritus de suicidio y de muerte.
Espíritus que provocan enfermedades catastróficas en las personas.
Espíritus de demencia y bipolaridad.
Espíritus de depresión y ansiedad.
Espíritus de Alcoholismo.
Espíritus de Drogadicción
Espíritus de mentira y engaño.
Espíritus de rencor y odio.
Espíritus de cobardía y temor por nombrar algunos.
Estos enemigos espirituales son abiertamente expuestos y despojados de todo derecho que tenían en las personas, siendo enfrentados, atados y echados fuera en el nombre de Cristo Jesús. Derribando y destruyendo toda fortaleza y toda forma de hechizos, conjuros y maldiciones espirituales que haya sobre las personas, haciéndolas libres.
Estas, al ser ministradas en liberación, el Espíritu de Dios tendrá amplitud total para provocar en ellos una voz de clamor a Dios Padre, generando en ellos un verdadero arrepentimiento en sus corazones, alcanzando por Gracia y en Cristo Jesús, el perdón de sus pecados y la salvación de su alma, desatando así mismo la sanidad y liberación espiritual y física que tanto necesitan. A vista y para testimonio de todos.
Y por si fuese poco… al ser libres de las cadenas de todas esas inmundicias espirituales, la presencia de nuestro Salvador Cristo Jesús y la bendición de su perdón, de su amor, de su paz y de su Santo Espíritu, inundará desde lo más profundo de su ser, sus vidas y sus corazones.
12.- El sonido del shofar lleva en sí mismo simbolismo profético, ya que se le recuerda a Satanás y a todo su reino de demonios, sombras y huestes de maldad que han sido derrotados por Cristo Jesús. Aquí es donde se debilitan y dispersan, tiemblan y se alborotan, huyen en todas direcciones ante la inminente y poderosa presencia del Espíritu Santo de Dios, recordándoles la pronta, inevitable e inminente venida del Señor Jesucristo y de todo su reino junto a él, que viene a buscar a su Iglesia, a su Novia, a su pueblo… a nosotros, sus hijos.
Al sonar del shofar, se les recuerda el eterno castigo y condena que les espera a Satanás y a todas sus legiones de maldad en el lago de fuego. Tal y como lo describe el libro de Apocalipsis 20:10
“Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos”.
¿Cómo debe ser el shofar?
En primer lugar, todo shofar, antes de ser usado en la congregación, debe ser presentado y consagrado a Dios, para que sea conocido por el Señor; así también, los que cargarán y harán sonar el o los shofares en medio del pueblo.
• El shofar debe ser de animales limpios como carneros o cabras, o de animales africanos de pezuña como antílopes y gacelas. (De los cuales, de la majestuosidad de sus cuernos brotan sonidos de liberación).
El shofar puede construirse de los animales antes mencionados, a excepción del cuerno de toro, o de la vaca, del becerro o el buey, por deferencia al incidente del becerro de oro y su culto idólatra. (Hechos relatados en el libro de Éxodo 32:4-6).
• El shofar no debe estar adornado con absolutamente nada ni debe tener resquebrajaduras.
• El shofar, bajo ningún punto de vista, puede ser visto o considerado como un atuendo de buena suerte, ya que esa sola acción es y será considerada idolatría e incluso brujería.
Los sonidos del shofar.
Cada sonido es la voz de Dios hablando a su pueblo, donde cada uno de ellos trae recogimiento espiritual y sumisión al Espíritu Santo.
Cada shofar es único, teniendo cada uno de ellos su propia personalidad, por dar cada uno de ellos diferentes tonos y sonidos en particular.
Se conocen más de treinta notas que los shofares pueden dar.
Ahora bien, son varios los sonidos de llamado a través del shofar que se pueden realizar, pero son solo cuatro los sonidos más importantes, establecidos y formalmente reconocidos.
Estos sonidos poseen un orden de toque y podrán alternarse dependiendo de la ocasión y la necesidad espiritual que se esté enfrentando en la congregación:
Primer sonido:
El sonido de tekia:
“Sonido claro como de trompeta que nos llama a entronar a Dios en nuestros corazones, reconociendo al Señor Jesucristo como el Hijo del Dios Altísimo, Rey de reyes y Señor de señores…” “El Mesías”
Es un sonido de trompeta largo, que dura de tres a cuatro segundos, en una secuencia de tres repeticiones.
Segundo sonido:
El sonido Shevarim.
Isaías 58:1 declara:
“Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado”.
“Shevarim es un sonido de tres notas o toques cortos, como de suaves suspiros, este sonido será hecho para venir ante Dios y doblegarnos, un llamado a quebrantarnos… un llamado genuino al arrepentimiento para así poder recibir la bendición de su perdón y, por ende, liberación; siendo este:
“¡Hosanna sobre su pueblo:
“Hossana Señor!”
El Señor nos declara en Isaías 1:18:
“Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”.
Tercer sonido:
El sonido Teruah.
Números 10:9 nos declara:
“Y cuando saliereis a la guerra en vuestra tierra contra el enemigo que os molestare, tocaréis alarma con las trompetas; y seréis recordados por Jehová vuestro Dios, y seréis salvos de vuestros enemigos”.
“Es un sonido que se da para alertar y preparar al pueblo para la guerra espiritual, para orar y ayunar, para declarar la palabra”.
“Entonces respondió y me habló, diciendo: Esta es Palabra del SEÑOR a Zorobabel, en que se dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, dijo el SEÑOR de los ejércitos.” Zacarías 4:6
Es un sonido de toque de nueve tonos cortos en rápida sucesión que deben realizarse entre 4 a 5 segundos como máximo.
Cuarto sonido:
El sonido Tekiah Gedolah.
“Este sonido declara abiertamente la venida, y el inminente regreso y retorno del Señor Jesucristo por su Iglesia, su novia… nosotros, sus redimidos.”
Es un toque único y largo, manteniendo el máximo de capacidad pulmonar y haciéndolo sonar hasta el último suspiro de aire y aliento de nuestro ser.
Estos son los cuatro toques principales que se realizan con el shofar. Ahora, en los momentos de alabanza, adoración y júbilo, se podrá hacer sonar el shofar para motivar al pueblo de Dios a alabarle; estos estarán directamente relacionados para honrar el santo nombre de Dios y el de su Hijo Jesucristo y para darle la bienvenida a su Santo Espíritu.
Además, se hace sonar el shofar para que todo el pueblo venga y se reconcilie con el Señor, y también en los días de llamado a oración y ayuno congregacional para así estar todos unidos en un mismo Espíritu y en un mismo sentir.
Explicada y dada a conocer la función del shofar… ¿quiénes entonces pueden hacer sonar el shofar en medio de la congregación, en el lugar santísimo… en el altar?
Entendiendo que existe el Israel físico, el pueblo escogido por Dios, también estamos nosotros, su Israel espiritual, el que fué comprado a precio de sangre, la sangre preciosa del Señor Jesucristo. Él nos ha hecho reyes y sacerdotes; por ende, todo redimido en Cristo Jesús y lleno del Espíritu Santo de Dios, viviendo en obediencia y temor reverente a Dios, podrá tocar y hacer sonar el shofar en la congregación.
Habiendo sido presentados primeramente en oración por el cuerpo pastoral de la Iglesia y así ser reconocidos por el Señor, viviendo una vida de oración y ayuno… intercediendo y llevando una vida plena en Cristo Jesús, para que cuando el shofar se haga sonar, no dé ese sonido incierto, así como lo declara la Palabra en 1 Corintios 14:8.
Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla?
“Como shofarista, honra al Señor en cada sonido que des al son del shofar. Cuida y nunca descuides tu relación con Dios, viviendo en sacrificio vivo al Señor, para así no ser reprendido por Dios, ni ser tocado ni menos alcanzado por el maligno”.
Sobre los shofaristas vendrá una unción que deberán cuidar y nunca olvidar, recordando siempre que todo shofarista es primeramente un sacerdote del Señor, un intercesor. Por esta razón, la responsabilidad del shofar estará en aquellos que el Espíritu Santo haya llamado y apartado. El cual les guiará en los sonidos a dar en esos momentos específicos para ministración y edificación del pueblo.
Cada shofarista debe estar siempre listo, preparado y apercibido para ir delante del pueblo, esto es, intercediendo en cada culto de alabanza y adoración, en cada llamado a oración y ayuno congregacional, en cada retiro espiritual.
Los shofaristas, al igual que los hermanos del grupo de alabanza, deben ser siempre los que llegan primeros a todo evento y llamado en la congregación, con el deseo y
propósito de darle la bienvenida al Santo Espíritu de Dios, orando, para que así su presencia en cada casa de oración se haga presente antes de la llegada de los hermanos y de todo el resto del pueblo del Señor.
Como shofarista, cada vez que sientas el llamado del Espíritu Santo de Dios en determinado momento de hacer sonar el shofar en la reunión, hazlo, estando en completa alianza con su Santo Espíritu; hazlo con reverencia, de manera ordenada, para así agradar a Dios, dejando que su Santo Espíritu de poder te guíe, para que la bendición de su perdón, el gozo y la alegría de su salvación, la libertad de toda forma de esclavitud al pecado, la sanidad y la santidad que el pueblo tanto anhela y necesita, alcance y llegue a toda la congregación, así como lo declara el libro de Amós 3:6, 8.
¿Se tocará la trompeta en la ciudad, y no se alborotará el pueblo? …
Si el león ruge, ¿quién no temerá? Si habla Jehová el Señor, ¿quién no profetizará?
“Que el llamado al sonido del shofar en la congregación, hecho en el Espíritu, se escuche en todas y cada una de nuestras casas de oración; asimismo, el son de sus sonidos nos despierte de todo sueño y letargo espiritual… Así es… Seamos despertados espiritualmente desde lo más profundo de nuestras almas y de nuestros corazones y en toda nuestra forma de ser y de vivir.
“Bendito sea Jehová nuestro eterno Padre y Dios, que a través del Señor Jesucristo y de la presencia de su Santo Espíritu de Amor y de Poder, nos ha bendecido tan grandemente con este instrumento, con el único propósito de socorrernos, para romper y destruir toda muralla y cadena espiritual, despojándonos de toda atadura de maldiciones que pesaban sobre nuestras vidas y cuerpos… y para darnos libertad y toda victoria en Cristo Jesús”.
Escucha, pueblo de Dios…
Pon oído y presta atención:
Vivimos ya los últimos días anunciados en el libro del Apocalipsis; estamos en la recta final antes del retorno de nuestro Salvador…
“A despertar, benditos del Señor, y comenzar a velar… a orar… a ayunar… a interceder… a seguir corriendo la buena carrera con paciencia, amor y fe”.
“Pueblo redimido y escogido de Dios, aún hay mucho trabajo que hacer para el Señor y poco tiempo queda”. (Mateo 9:35-38)
Entonces…
“Tocad trompeta en Sion y dad alarma en mi monte santo; tiemblen todos los moradores de la tierra, porque viene el día de Jehová, porque está cercano”. (Joel 2:1)
Y también…
“Tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea”. (Joel 2:15)
Sabido es que Sion representa a la ciudad de David, la ciudad de Dios, la tierra de Judá y donde habita el pueblo de Israel; en pocas palabras, Sión es la casa donde habita el Señor y solo Él, Sión es el lugar escogido y señalado para alabar, bendecir, glorificar y exaltar su santo nombre.
Hoy…
Nosotros, su Israel espiritual, sus hijos en y por Cristo Jesús, haremos sonar el shofar en la congregación y proclamaremos oración y ayuno… Así también, que suene el shofar en medio de la alabanza, así como lo declara el Salmo 150:3
“Alabadle a son de bocina”.
También el Salmo 98:5-6 declara:
“Cantad salmos a Jehová con arpa; con arpa y voz de cántico.
Aclamad con trompetas y sonidos de bocina, delante del rey Jehová”.
Al igual que Gedeón, levantémonos en pie de guerra contra el enemigo de nuestras almas, aquel que nos amenaza, acecha y aflige… declaremos, todos a una sola voz, en un mismo Espíritu y junto a todos los que estén a nuestro alrededor en la congregación:
“¡Por Jehová Dios del universo y por su hijo unigénito… nuestro Dios, Rey y Señor… Cristo Jesús!”
“Que suenen las bocinas al son del shofar en medio de la congregación y en todo lugar donde se honra y se alaba el nombre de nuestro Dios y Redentor, Cristo Jesús, hasta el día de su pronta venida”.
Hijos del Altísimo por gracia, redimidos en Cristo Jesús…
Luchamos contra un peligroso enemigo, así que no nos descuidemos, perseverando con toda oración y súplica, para así conquistar lo que el Señor nuestro Salvador nos ha dado como herencia… su perdón y salvación.
Él es nuestro Abba Padre, por quien nuestra alma y espíritu claman.
Él es nuestro único y soberano Padre y Dios.
Él ciertamente…
“Peleará por nosotros”.
(Nehemías 4:20)
“Salgan, salgan ya de Babilonia, no toquen nada impuro, salgan ya de Babilonia. Consérvese limpios los que transportan los utensilios del Señor.” Isaías 52:11
Por último, la primera carta a los Corintios 15:52 nos declara:
“En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.”
Y seguido…
“El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.” Apocalipsis 22:20
“Maranatha”
“El Señor viene”
Amén…
Sí, ¡Ven Señor Jesús!
¡Aleluya!